miércoles, 5 de abril de 2017

EL CORMORÁN GRANDE Y LA PESCA DE RÍO

Eliminar cormoranes podría vulnerar la ley y es ineficaz para mejorar las poblaciones de truchas y salmones


  • Ante las peticiones para reducir el número de ejemplares de cormorán grande en el norte peninsular, SEO/BirdLife recuerda que no son la causa de la disminución de las poblaciones de peces en los ríos, que podría contravenir la legislación europea y sería una medida ineficaz
  • La ONG insta a que se mejore la gestión y la calidad de los hábitats donde viven las últimas poblaciones de salmones ibéricos y otras especies de peces, a evitar la contaminación y a reducir la presión sobre sus capturas
La realidad que se está viviendo en los ríos del norte de la Península con respecto a la disminución de las poblaciones de trucha y salmón en los ríos ha provocado, como en años anteriores, una situación delicada previa a la apertura de la temporada de pesca.
Ante esta situación, en la que se solicita la eliminación de ejemplares de cormorán grande, SEO/BirdLife pone de manifiesto que plantear esta medida está en contra de la normativa europea y nacional ya que no es una especie cinegética y su caza no está permitida. La Directiva de Aves 2009/147 y la Ley 42/2007 del Patrimonio Natural y de la Biodiversidad sólo contempla una excepción para los controles letales. Únicamente podrían ser autorizados, si no existe otra solución satisfactoria y solo si se demuestra que es esta especie está causando “perjuicios graves”.
Pero esta no es la circunstancia del cormorán grande como afirma la propia Comisión Europea en su informe Great Cormorant. Applying derogations under Article 9 of the Birds Directive 2009/147/EC  “…la presencia de un cierto número de cormoranes pescando en las cercanías de una masa de agua, incluso si se supiera que consumen una gran cantidad de peces al día, no puede ser considerado automáticamente como conducente a una situación de «perjuicio grave» a las pesquerías”.
Cormoran grande
Además, frente a las afirmaciones de la presencia de un mayor número de ejemplares de esta ave acuática, precisamente en esta zona sucede lo contrario. Así lo recoge el último censo nacional de cormorán grande realizado en 2012, y que pone de manifiesto un declive de algunas poblaciones de cormorán grande en el Paleártico Occidental, especialmente en el norte y este de Europa y un desplazamiento de algunas poblaciones reproductoras hacia el sur y occidente del continente (Breeding numbers of Great Cormorants Phalacrocorax carbo in the Western Palearctic, 2012-2013. IUCN-Wetlands. International Cormorant Research Group Report). El cormorán grande no es una especie reproductora en esta zona del norte peninsular, sino una especie invernante y según datos del censo solo en Galicia ha aumentado la población invernante de cormoranes, ya que en Asturias, Cantabria y Euskadi la población invernante de esta especie autóctona ha disminuido.
El estado de los ríos, causante de la disminución de peces
El cormorán grande no es culpable de la disminución de las poblaciones de truchas y salmones en los ríos del norte de la Península. Y sí el estado de conservación en el que se encuentran muchos de los  hábitats donde habitan estos peces.
Tal y como  recoge el Atlas y Libro Rojo de los Peces Continentales del Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente (MAPAMA), las principales amenazas para las truchas y los salmones apuntan a los vertidos o contaminantes urbanos e industriales; a la extracción de áridos o la modificación de los cauces naturales; también a la presas, saltos de agua y otros obstáculos en el cauce de los ríos; a la captación de agua para usos urbanos o agrícolas; a la sobreexplotación por pesca deportiva así como a la introducción de de truchas procedentes de poblaciones alóctonas. Presiones que coinciden también con las que se identifican en los recientemente aprobados planes de gestión de las Zonas de Especial Conservación de la Red Natura 2000, designadas por las comunidades autónomas.
Río Deva ©SEO-BirdLife
Río Deva ©SEO-BirdLife

“La mejora en la gestión y calidad de los hábitats donde viven las últimas poblaciones de salmones ibéricos y otras especies de peces autóctonos son cruciales para evitar el declive de las poblaciones de nuestros peces. Se debe evitar la contaminación de los ríos, eliminar los obstáculos que impiden el desarrollo del ciclo biológico de los peces, la destrucción de los frezaderos y reducir la presión sobre sus capturas”, afirma Nicolás López, responsable de especies de SEO/BirdLife, aspectos en los que también coinciden científicos, técnicos y algunos gestores de gobiernos autonómicos y colectivos de pescadores.
©Juan Cuetos_ Cormoran grande
©Juan Cuetos_ Cormoran grande
“La eliminación de cormoranes solo sumaría un problema más a la situación actual, ya que además de constituir una posible vulneración de la legislación, supondría un gasto público innecesario, que no solucionaría el problema. La “solución satisfactoria” a la reducción de las poblaciones de peces no es matar cormoranes sino conservar nuestros ríos en el mejor estado posible”, continua el biólogo de SEO/BirdLife.
Además, SEO/BirdLife recuerda los controles de poblaciones de esta especie realizados en otros países europeos han demostrado ser ineficaces. El informe The INTERCAFE Cormorant Management Toolbox — Methods for reducing Cormorant problems at European fisheries de laInterdisciplinary Initiative to Reduce Pan-European Cormorant-Fisheries Conflicts  –una acción desarrollada por la European Cooperation in Science and Technology y respaldada por la Comisión Europea– señala el caso de Francia y concluye que “Las autoridades nacionales francesas y muchos piscicultores y pescadores han llegado a la conclusión de que los disparos resultan ser una actuación en gran medida ineficaz”.

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